An important reminder that the universe has three spatial dimensions and is best appreciated with all three engaged*.
*engage fourth as needed for EXTREME MODE
god dammit people tag your porn
FUCK THIS IS SEXY
(via polafran)
An important reminder that the universe has three spatial dimensions and is best appreciated with all three engaged*.
*engage fourth as needed for EXTREME MODE
god dammit people tag your porn
FUCK THIS IS SEXY
(via polafran)
NO NO N NO N O N ON NO NO ON NO NO NONO NOON NON N NOON ONOOOOOO
NINTENDO YOU ARE GOING TO GIVE ME A HEART ATTACK.
(via lifeofapokemontrainer)
(via polafran)
Allá por el 2003, William Gibson empezó un blog, que sigue en activo hoy en día. En septiembre de ese mismo año, para sorpresa de todos, publicó una nota diciendo que lo dejaba. Escribirlo, según sus propias palabras, le parecía como estar de vacaciones, y lo que él quería era dedicarse a la novela, su verdadero trabajo. La metáfora que usó era muy ilustrativa: una tetera que no llega a hervir porque no has puesto la tapa. Un año después retomaría la aventura blogosférica, pero sigo teniendo muy presente su decisión y las razones para tomarla. Paradójicamente, el post que tiene ahora en portada viene a decir algo como “aquí sigue mi pobre blog, mientras yo escribo un libro”.
Se puede intepretar la tetera de Gibson desde muchas facetas: creatividad, tiempo, dedicación, inspiración. En resumen, si empleas tus fuerzas en escribir para tu blog, dejas de lado otras cosas. Muchas veces me he planteado si compensa, teniendo en cuenta la vida efímera que tiene un post. Llevo muchos años aquí, así que es evidente que la respuesta siempre ha sido que sí, merece la pena. Pero a la vez soy consciente de que las horas invertidas podrían haber dado otros frutos en forma de juegos de rol, de mesa o de cartas, todos esos proyectos que surgen y no pasan de la fase de borrador. En vez de un artículo que da para cinco minutos de lectura en un rato muerto en el trabajo, ofrecería la posibilidad de horas y horas de diversión.
En el fondo de todo esto se encuentra la manera en la que entendemos a la creatividad misma. Desde el exterior se tiende a pensar en la persona que crea -escritor, músico, cineasta- como alguien dotado de una conexión especial, el guardián de las llaves, amo de la puerta, con acceso a un desván donde se esconden infinitos tesoros. De cuando en cuando esa persona sube hasta su rincón secreto, el paraíso ilimitado, elige algo nuevo y desciende para mostrárnoslo, dejándonos maravillados. La realidad es bastante más mundana. El creador es más parecido metafóricamente a un minero que pasa el día en un pozo profundo, con agua hasta la cintura, removiendo montañas de mineral sin valor hasta dar con diamantes en bruto que merezca la pena pulir. Los mejores son aquellos que con una mezcla de intuición y trabajo duro saben llegar hasta las vetas más ricas.
El autor, el buen autor, sufre con cada nueva gestación porque para llegar hasta el resultado esperado realiza un viaje complejo, recopilando imágenes, sonidos, detalles que van combinándose en su mente hasta tomar una forma, unas veces exitosa, otras tantas fallida. Nadie es perfecto. Se invierte tiempo y esfuerzo en bocetos y prototipos que se estrellan a los pocos segundos de vuelo. Las historias que realmente remontan hasta las nubes son las afortunadas escogidas. Que conste que hablamos del autor que se toma su trabajo en serio, no del que junta palabras o notas según la fórmula de moda y espera vivir de los impuestos recaudados por la SGAE hasta el fin de los tiempos. Esos pueden vomitar títulos cada dos por tres sin derramar una gota de sudor.
De forma optimista, creo que todo aquel que publica en un blog sigue ese proceso: se inspira, reflexiona, investiga, redacta con dedicación. Emplea su tiempo, que no es eterno, para ofrecer algo a los demás, que responden en consecuencia. Yo no quiero prescindir de ese tiempo, por todas las satisfacciones que me ha dado, en especial en lo que respecta a conocer a otros aficionados y hacer amigos. Pero como decía, si la creatividad es un elemento finito y mi intención es crear algo para alimentar nuestro hobby que sea más tangible y que perdure, se impone un cambio de rumbo.
Resumiendo, si de vez en cuando falto a mi cita aquí, será porque al fin he logrado dedicar a mis proyectos el tiempo que merecen. Espero dar buenas noticias sobre ellos pronto y poder compartirlos con todos.